Leonel Flores volvió a ser protagonista. El delantero de 19 años fue la gran figura de Boca en el triunfo 3-1 ante Recoleta, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.

El equipo de Rodolfo Arruabarrena comenzó perdiendo, pero reaccionó en el complemento. La expulsión de Wilfrido Báez, tras una infracción sobre Flores, fue clave para cambiar el partido.
Santiago Ascacíbar y Milton Delgado dieron vuelta el marcador en apenas dos minutos. Luego llegó el momento del juvenil.
Tras una buena combinación entre Leandro Paredes y Miguel Merentiel, Flores recibió afuera del área y sacó un derechazo espectacular que se metió en el ángulo. Fue su segundo gol en ocho partidos con la Primera de Boca. El primero había sido en su debut ante Sarmiento por la Copa Argentina.
Y hubo más. El delantero volvió a recibir una fuerte falta que terminó en la expulsión de Dairon Mosquera. Dos rojas provocadas y un golazo para convertirse en la figura de la noche.
La aparición de Flores es el resultado de un largo proceso en las inferiores. Nacido en Beccar en 2007, llegó a Boca cuando tenía apenas siete años y rápidamente fue señalado como uno de los proyectos más interesantes del club.
En 2023 fue campeón con la Séptima División y luego comenzó a entrenarse con la Reserva. Sus números fueron contundentes: llegó a marcar ocho goles en cada uno de sus dos últimos torneos antes de dar el salto.
En 2024 firmó su primer contrato profesional, posteriormente extendido hasta 2029. Durante 2025 fue parte del equipo bicampeón de Reserva y recibió el premio al Jugador de Mayor Proyección.
Incluso Leandro Paredes había destacado públicamente sus condiciones: “Hay un chico en la Reserva, Leo Flores, que juega muy muy bien”.
Con la llegada de Arruabarrena, la oportunidad llegó. El técnico lo llevó a la pretemporada y luego le dio minutos en Primera. Flores respondió con goles, velocidad y desequilibrio.
Su explosión también coincide con una necesidad de Boca. Ante la ausencia de algunas alternativas ofensivas, el juvenil apareció como una solución surgida desde Ezeiza.
Antes de subir definitivamente, había firmado nueve goles y cuatro asistencias en el Apertura 2026 de Reserva. Ahora empieza a demostrar que su lugar también puede estar entre los grandes.






