Política

El Gobierno acelera las negociaciones contra reloj para evitar extraordinarias, pero crecen las dudas en el Senado

Con apenas siete semanas de actividad parlamentaria por delante, el Gobierno busca acelerar las negociaciones para conseguir la aprobación de varios proyectos antes del cierre del período ordinario. Entre las prioridades figuran la eliminación de las PASO, el Presupuesto 2027 y la ley de Defensa de la Soberanía Nacional. La estrategia dependerá, en buena medida, del respaldo que logre reunir entre los bloques aliados y los gobernadores.

Este martes será una jornada determinante para la Casa Rosada, que comenzará a evaluar el estado de las negociaciones legislativas y el nivel de apoyo que tienen sus principales iniciativas. A partir de las 13, la mesa política del oficialismo volverá a reunirse en la sede gubernamental, después de dos semanas sin encuentros, para definir los próximos pasos de la estrategia parlamentaria.

En principio, no está prevista la participación de ministros ajenos al grupo habitual. La agenda estará centrada en los proyectos de Soberanía Nacional y Presupuesto, además de la sesión prevista para el 15 de octubre. También podrían abordarse cuestiones de gestión y asuntos políticos que surjan durante la reunión.

Uno de los puntos de preocupación para el oficialismo es la posibilidad de que la oposición consiga el quórum necesario en Diputados para debatir iniciativas relacionadas con discapacidad y morosidad, así como el Decreto 70/2023. Esta última norma volvió al centro de la discusión luego de que la Corte Suprema habilitara inicialmente el artículo que permitía la venta ilimitada de tierras a extranjeros y, posteriormente, dictara una medida cautelar para suspender su aplicación.

Frente a ese escenario, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, trabaja para evitar que el kirchnerismo reúna los votos necesarios para abrir el recinto. Como parte de esa estrategia, impulsó una convocatoria para el 21 de octubre, con el objetivo de tratar los mismos asuntos a partir de proyectos elaborados por el Poder Ejecutivo o por sectores aliados.

En paralelo, la conducción de La Libertad Avanza busca comprobar hasta dónde llegan los entendimientos con los gobernadores. Mientras se discuten posibles alianzas y condiciones para las elecciones del próximo año, el Gobierno exige señales de respaldo parlamentario para avanzar con la eliminación de las PASO y el Presupuesto 2027.

En la Casa Rosada consideran prioritario que la reforma electoral quede aprobada antes de que concluya el período ordinario. La preocupación también está vinculada con los tiempos administrativos: la Cámara Nacional Electoral advirtió que necesitará un margen suficiente para adaptar el sistema a las modificaciones que contempla la reforma política.

Respecto del Presupuesto, el oficialismo trabaja con un cronograma que prevé obtener dictamen antes del 7 de noviembre y llevar el proyecto al recinto el día 17. La intención es que, una vez aprobado en Diputados, el texto pueda continuar su recorrido en el Senado y obtener sanción definitiva antes del verano, siempre que no surjan contratiempos.

Como parte de ese proceso, el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, concurrirá este martes a la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, presidida por el libertario Alberto Benegas Lynch, para explicar los alcances de la iniciativa. También deberá responder los cuestionamientos de bloques aliados sobre el financiamiento de las partidas destinadas al proyecto de discapacidad impulsado por el Ministerio de Salud.

Según trascendió, Guberman les habría señalado a legisladores de esos espacios que los recursos necesarios están contemplados en el superávit fiscal del Estado nacional. Sin embargo, la explicación no conformó a todos. Un diputado que suele acompañar algunas iniciativas oficiales cuestionó esa postura y recordó las controversias que se habían generado previamente en torno al tema, incluidas declaraciones públicas de Patricia Bullrich.

En el entorno de Karina Milei, por su parte, descartan que haya existido una maniobra deliberada para perjudicar las conversaciones con otros sectores políticos. Una fuente cercana a la secretaria general sostuvo que el texto cuestionado había sido redactado antes de que comenzaran esas negociaciones y que la referencia no se modificó por un descuido.

La reunión de este martes contará con la participación de Karina Milei, Martín Menem, Patricia Bullrich, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, su vice, Ignacio Devitt, el ministro de Economía, Luis Caputo, el asesor presidencial Santiago Caputo, Eduardo “Lule” Menem y el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández. Además de definir la agenda legislativa, los funcionarios analizarán el estado de las conversaciones con las provincias, una tarea que Santilli viene encabezando y que podría incluir nuevos encuentros con gobernadores durante esta semana.

Con el calendario parlamentario cada vez más ajustado, el desafío del Gobierno será transformar las negociaciones políticas en votos concretos. Si no logra reunir los apoyos necesarios antes del cierre ordinario, la posibilidad de convocar a sesiones extraordinarias volverá a quedar sobre la mesa.