El ministro de Economía busca que el Gobierno cierre un acuerdo amplio con los gobernadores “cuanto antes”, pero la discusión sobre las reglas electorales y las candidaturas vuelve a trabar las negociaciones. Mientras Diego Santilli demora el encuentro con los mandatarios radicales, empiezan a aparecer señales diferentes dentro de La Libertad Avanza.

La frase de Karina Milei antes del viaje a París —“tienen que ganar los dos”— fue interpretada por varios gobernadores de la UCR y el PRO como una señal de cambio en la estrategia oficial. Para los mandatarios provinciales, el mensaje de la secretaria general de la Presidencia supone abandonar, al menos en parte, la lógica de imposición y avanzar hacia acuerdos en los que tanto el Gobierno como las provincias puedan obtener beneficios políticos.
Sin embargo, el entusiasmo generado en Francia todavía no se tradujo en definiciones concretas. De regreso en Buenos Aires, cerca del karinismo comenzaron a diferenciar los tiempos del acuerdo político de la discusión electoral. “Hay que trabajar primero en el acuerdo político que trae gobernabilidad y leyes. Mucho más adelante viene el acuerdo electoral y las candidaturas”, explicó una fuente de la Casa Rosada. Desde otro sector fueron todavía más directos: “Una vez que eliminemos las PASO, vemos”.
El primer síntoma de enfriamiento apareció con la reunión que Santilli debía mantener con los gobernadores radicales. A una semana de la cena en la embajada argentina en París, el encuentro todavía no fue convocado. Cerca del jefe de Gabinete aseguran que durante esta semana no habrá novedades. Tampoco avanzaron demasiado las reuniones individuales para discutir acuerdos específicos, salvo algunas señales políticas como la visita de Karina a Salta, donde se mostró junto a Gustavo Sáenz y Raúl Jalil.
Los gobernadores, mientras tanto, volvieron a mirar con cautela las promesas surgidas durante el viaje. Para varios mandatarios, todavía faltan respuestas sobre cuestiones centrales: si La Libertad Avanza llevará candidatos propios en las provincias, cómo se conformarán las listas y cuándo se resolverán esos acuerdos. “El Gobierno está en una posición de mayor debilidad y tiene otra actitud, pero todavía no dice si nos va a presentar candidato”, resumió un gobernador de una provincia importante.
La advertencia más directa durante la cena de París llegó de Rolando Figueroa. Frente a Santilli, Pablo Quirno y Luis Caputo, el gobernador neuquino planteó: “Si quieren acuerdos dejen de pelear por el último concejal”. La frase sintetizó una de las principales demandas de los mandatarios: dejar de lado las disputas menores y concentrarse en un entendimiento político de mayor alcance.
Caputo es, justamente, uno de los funcionarios que más insiste en acelerar ese proceso. Ante los gobernadores sostuvo que mientras más rápido se alcance un acuerdo entre Nación y las provincias, antes podrían aparecer señales positivas en la economía y mejorar el clima social. Santilli acompañó esa postura y remarcó que cada mandatario debería poder obtener aquello que necesita para su territorio.
La mirada de “Toto” apunta a fortalecer el programa económico y ofrecer previsibilidad política. Pero el ministro también enfrenta otra negociación: la relación con Karina Milei y los Menem. En las últimas horas, un gobernador patagónico se comunicó con Santilli para cuestionar las acciones de dirigentes libertarios que atacaban públicamente a su administración. El jefe de Gabinete intervino para ordenar a la tropa, aunque posteriormente los referentes habrían recibido respaldo para continuar con sus movimientos.
Una dinámica similar quedó expuesta en la Ciudad de Buenos Aires, donde Pilar Ramírez, dirigente cercana a Karina, difundió un video en el que planteó condiciones para acompañar el Presupuesto de Jorge Macri, pese a que en paralelo se intenta construir un entendimiento político.
En medio de estas tensiones, también llamó la atención la ausencia de Caputo en la reunión de Gabinete del lunes. En su lugar tuvo protagonismo el economista Alberto Ades, quien expuso sobre el escenario internacional y su impacto sobre la economía argentina. Desde el entorno del ministro descartaron cualquier lectura política y explicaron que simplemente no se encontraba bien. Horas después, sin embargo, Caputo apareció en el streaming Carajo y volvió a dejar definiciones políticas.
Durante esa entrevista, el ministro afirmó que está convencido de que Milei ganará independientemente de quién sea su adversario. También cuestionó la posibilidad de que Martín Lousteau impulse un frente opositor amplio y sostuvo que una eventual alianza entre Axel Kicillof y distintos sectores opositores tampoco podría derrotar al oficialismo.
La posición de Caputo dejó expuesta una visión electoral basada en una fuerte polarización: por un lado, Milei y los gobernadores; por el otro, el conjunto de la oposición. Una estrategia que, según esta mirada, enfrentaría a los oficialismos que buscan sostener el rumbo con los sectores que pretenden modificarlo.
Pero el propio ministro se encargó de marcar un límite a sus intervenciones públicas sobre política. “Yo pido perdón por hablar de política. Soy un atrevido”, dijo, antes de aclarar que sus opiniones las transmite directamente en la mesa política que encabeza Karina Milei.
Con ese escenario, la discusión sobre los tiempos vuelve a convertirse en el principal obstáculo. Mientras Caputo presiona para que el acuerdo con los gobernadores avance rápidamente, el ala política de La Libertad Avanza mantiene bajo reserva las definiciones electorales. De cómo se resuelva esa diferencia dependerá buena parte de la estrategia que el Gobierno pretende desplegar en los próximos meses.





