El oficialismo intensificó su estrategia en las redes sociales para defender el DNU 70/2023, mientras busca garantizar que la oposición no reúna el quórum necesario para debatir su rechazo en Diputados. En La Libertad Avanza estiman en un 80% las posibilidades de que la sesión no se concrete, aunque reconocen que todavía dependen de acuerdos que no están completamente cerrados.

Las negociaciones con los bloques aliados comenzaron hace dos semanas y se desarrollan en paralelo a las conversaciones por la reforma política. Pese a los contactos y las gestiones, en la Casa Rosada todavía no dan por asegurado el resultado. El Gobierno necesita que sus socios parlamentarios y los gobernadores afines mantengan su respaldo para frenar el avance opositor.
La incertidumbre también modificó la agenda de los principales referentes oficialistas. Tanto en Balcarce 50 como en la Cámara de Diputados dejaron varias reuniones sujetas a la confirmación de que no habrá sesión. Entre ellas figura el encuentro quincenal entre el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los representantes del PRO, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, que todavía no tiene horario confirmado.
La jornada estará marcada por la disputa parlamentaria y por una movilización que se espera numerosa debido a la cantidad de organizaciones convocantes. La oposición, integrada por Unión por la Patria, la Coalición Cívica y otros sectores, intenta reunir los votos necesarios para abrir el recinto y rechazar el decreto, que incluye la derogación de la Ley de Tierras. El oficialismo, por su parte, apuesta a que sus aliados no acompañen el pedido de quórum.
Hasta el miércoles, fuentes de La Libertad Avanza calculaban que existía un 80% de probabilidades de que la oposición no consiguiera iniciar el debate. Sin embargo, aclaraban que el escenario seguía abierto y que la proyección dependía de confirmar apoyos que todavía estaban en negociación.
La cautela se refleja en la organización de las actividades políticas. Además de la reunión con el PRO, otros encuentros quedaron postergados para más tarde, el viernes o incluso la semana siguiente. Hasta el momento, una de las pocas actividades confirmadas era la reunión entre Santilli y el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, prevista para la tarde.
Mientras Javier Milei viajó a Estados Unidos, continúa siguiendo de cerca las negociaciones. Karina Milei, que inicialmente no tenía previsto acompañarlo, finalmente se sumó al viaje a pedido del Presidente. Con ambos fuera del país, la tarea de reunir apoyos y coordinar la estrategia parlamentaria quedó principalmente en manos de Santilli y de los hermanos Menem, quienes mantienen informada a la conducción a distancia.
En paralelo, el oficialismo trasladó buena parte de la disputa al terreno digital. Diputados del bloque que conduce Gabriel Bornoroni publicaron videos en los que advierten sobre las consecuencias que, según sostienen, tendría la derogación del DNU, incluida la eventual vuelta de la Ley de Alquileres. Milei también amplificó en sus redes un mensaje de Felipe Núñez, asesor del ministro de Economía, Luis Caputo, en defensa de la norma.
La oposición respondió con una campaña digital que convoca a participar de la sesión del jueves 15. Con una estética alusiva a un cumpleaños, la iniciativa insta a la ciudadanía a contactar a sus representantes para que den quórum. Además del rechazo al DNU 70/2023, incorpora reclamos relacionados con el endeudamiento de las familias y la emergencia en discapacidad. La campaña fue impulsada por Ciudad Futura, espacio que integra Unión por la Patria.
La pulseada ocurre en un momento sensible para el calendario legislativo del Gobierno. La reforma política está prevista para fines de octubre y el Presupuesto 2027 para noviembre, dos iniciativas que también necesitan el respaldo de los mismos sectores que ahora son clave para bloquear la sesión. Las diferencias con el PRO todavía no están resueltas y podrían complicar las próximas negociaciones.
En ese contexto, el objetivo inmediato de la Casa Rosada es impedir que la oposición abra el debate sobre el DNU. Si consigue ese resultado, el oficialismo espera recuperar margen para retomar las conversaciones pendientes con sus aliados y avanzar con el resto de su agenda parlamentaria.






