La Cámara de Diputados dio media sanción a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, una de las iniciativas económicas más importantes del Gobierno. El proyecto modifica el funcionamiento del organismo, limita su vínculo con el Tesoro y busca impedir que vuelva a financiar al Estado mediante emisión monetaria.

La iniciativa reemplaza el mandato vigente desde 2012 y establece que la misión principal del Banco Central será preservar el valor de la moneda. Deja de lado objetivos como el empleo, el desarrollo económico y la equidad social para concentrar toda la política monetaria en la estabilidad de precios.
Uno de los cambios centrales elimina los adelantos transitorios y prohíbe que el BCRA otorgue préstamos al Gobierno nacional, las provincias o los municipios. También impide la compra de deuda pública en el mercado primario, cerrando las principales vías de asistencia financiera al Estado.
El proyecto dispone que solo podrán transferirse al Estado utilidades realizadas y líquidas. Las ganancias contables originadas por la suba del dólar o la revalorización del oro dejarán de poder girarse al Tesoro y pasarán a integrar las reservas de capital del Banco.
La reforma endurece el mecanismo para desplazar al presidente y al directorio del BCRA. La remoción requerirá un decreto del Poder Ejecutivo y la aprobación de dos tercios de ambas cámaras del Congreso, además de estar fundada en una falta grave y manifiesta.
El texto crea un régimen transitorio para cancelar las letras intransferibles y los adelantos que el Estado mantiene con la entidad. Hasta que esa deuda quede saldada, parte de los resultados del Banco podrá utilizarse exclusivamente para ese objetivo.
La iniciativa actualiza las facultades operativas del organismo. Habilita operaciones con títulos, divisas y otros activos a precios de mercado, protege las reservas internacionales frente a embargos y concentra en el Banco Central la regulación de los sistemas de pago.
Con la media sanción ya obtenida, el proyecto ahora pasará al Senado, donde el oficialismo buscará convertir en ley una reforma que redefine la relación entre el Banco Central y el Estado.






