Tras el revés que sufrió con la ley de Propiedad Privada, el Gobierno decidió revisar su estrategia política y legislativa para evitar nuevos errores. La prioridad ahora es mejorar la comunicación de los proyectos, ordenar los tiempos y recuperar el respaldo de los gobernadores aliados.

La extensa sesión del Senado dejó una fuerte autocrítica dentro de La Libertad Avanza. El oficialismo logró la media sanción de la iniciativa, pero tuvo que retirar los capítulos sobre Tierras y Manejo del Fuego.
“Estamos en un buen momento, pero comunicamos muy mal”, reconoció un legislador libertario. A partir de esa conclusión, la mesa política, por decisión de Karina Milei, supervisará los proyectos antes de su llegada al Congreso y definirá cuándo conviene enviarlos.
La Casa Rosada también buscará presentar públicamente cada iniciativa antes de su tratamiento para evitar confusiones. El Gobierno pretende repetir el esquema utilizado con las reformas del Banco Central e Inocencia Fiscal, donde Javier Milei y Luis Caputo tuvieron un rol central en la explicación de las propuestas.
La derrota también expuso dificultades en el vínculo con algunos gobernadores. Por eso, el Ejecutivo buscará recomponer el diálogo con las provincias mientras ordena una agenda legislativa que acumula varios proyectos pendientes.
La mesa política volverá a reunirse este martes para definir prioridades. Entre las iniciativas que el Gobierno pretende impulsar aparecen las reformas del Banco Central, Inocencia Fiscal II y el Tratado de Cooperación en materia de Patentes.
Con las elecciones cada vez más cerca, el desafío será recuperar velocidad legislativa y evitar que los tropiezos de Propiedad Privada compliquen el resto del programa de reformas de Milei.
Tras la derrota por la ley de tierras, el Gobierno reordena su estrategia y busca retomar el impulso legislativo.





