Política

Cumbre del peronismo bonaerense: Kicillof, Massa y Máximo Kirchner sellaron una decisión clave de cara a las elecciones

Los principales referentes del peronismo volvieron a compartir una mesa en un encuentro que duró cerca de cinco horas y tuvo como eje la estrategia electoral frente al Gobierno de Javier Milei. La reunión se realizó en el hotel Emperador, en la Ciudad de Buenos Aires, y contó también con la presencia de cuatro gobernadores y referentes del Congreso.

Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner participaron del encuentro junto a Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán, Gustavo Melella, Gerardo Zamora, Germán Martínez y José Mayans.

Uno de los principales temas fue la continuidad de las PASO. Ante el avance del oficialismo para eliminarlas, los dirigentes peronistas coincidieron en defenderlas como una herramienta para ordenar las internas y definir candidaturas mediante el voto.

La coincidencia tuvo además un fuerte significado político. Kicillof y Máximo Kirchner mantenían una relación distante y llevaban meses sin reunirse personalmente. Massa, en cambio, había conservado el diálogo con ambos sectores y quedó nuevamente en un rol de articulación.

“Hubo un buen clima”, señalaron desde el entorno de los participantes. La foto conjunta fue interpretada como una señal de acercamiento en medio de las fuertes disputas internas que atraviesan al PJ.

Durante la cumbre también analizaron otros temas legislativos, como el impuesto a los combustibles, las zonas frías y cálidas y el Presupuesto. El objetivo es coordinar posiciones con mayor frecuencia y evitar que el peronismo actúe dividido frente a las iniciativas del Gobierno.

La eliminación de las PASO es considerada una cuestión central. Para el peronismo, mantenerlas permitiría canalizar las diferencias internas y construir una propuesta electoral más amplia de cara al próximo proceso electoral.

El encuentro no significa el cierre de las diferencias entre los distintos sectores, pero sí representa un primer acercamiento. La intención ahora es avanzar hacia una estrategia común y sumar a otros espacios opositores para enfrentar la agenda libertaria.

La cumbre dejó una señal política concreta: los principales dirigentes del peronismo volvieron a sentarse juntos y comenzaron a buscar puntos de coincidencia frente a Milei.