ECONOMIA

El riesgo país se disparó a su máximo en tres meses por una ola de ventas que golpeó a los mercados internacionales

El riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos básicos y alcanzó su nivel más elevado en tres meses. Esta vez, el principal factor de presión no estuvo en la Argentina, sino en el fuerte deterioro del escenario financiero internacional.

Los mercados emergentes atravesaron una jornada marcada por la venta de activos. Los bonos argentinos acompañaron la tendencia y registraron bajas cercanas al 1%, lo que volvió a empujar al alza el indicador elaborado por JP Morgan.

Uno de los principales motivos de preocupación fue el creciente endeudamiento de las grandes empresas tecnológicas para financiar sus inversiones en inteligencia artificial. Meta, Google, Microsoft y Amazon aparecen entre las compañías que asumieron compromisos millonarios para avanzar en nuevos proyectos vinculados con esta tecnología.

El aumento de la deuda corporativa generó mayor cautela entre los inversores y elevó el rendimiento exigido a los bonos del sector. En consecuencia, los activos considerados de mayor riesgo perdieron atractivo.

Wall Street también sintió el impacto. El Nasdaq, índice que reúne a buena parte de las grandes compañías tecnológicas, retrocedió cerca de 2%. A esto se sumó el comportamiento del petróleo y los elevados rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años, que rondan el 4,70% anual.

Con este escenario, los bonos argentinos volvieron a acercarse a rendimientos del 10% anual en dólares. Esto complica las posibilidades de que el país regrese próximamente al mercado internacional de deuda. De hecho, el equipo económico presentó su estrategia financiera para 2027 contemplando un escenario sin necesidad de nuevas colocaciones externas.

El deterioro del riesgo país viene desde fines de julio. En aquel momento, el indicador se encontraba en torno a los 403 puntos, uno de sus valores más bajos durante la gestión de Javier Milei. Luego comenzó una escalada: alcanzó los 463 puntos el 10 de agosto y finalmente superó nuevamente la barrera de los 500.

A la presión externa se suman algunas señales internas. El Banco Central había logrado acumular reservas durante buena parte del primer semestre, uno de los factores que ayudaron a mejorar la percepción sobre la deuda argentina. Sin embargo, en las últimas semanas las compras de dólares perdieron intensidad y ayer la autoridad monetaria adquirió apenas USD 10 millones.

Las acciones argentinas también sufrieron el golpe. El S&P Merval cayó 1,89%, mientras que los ADR que cotizan en Wall Street registraron fuertes retrocesos. YPF bajó 3,83%, Banco Macro perdió 3,49%, BBVA cedió 3,28%, Supervielle retrocedió 3,26% y Grupo Financiero Galicia terminó con una caída del 2,99%.

Los bancos argentinos acumulan además una pérdida cercana al 20% en dólares durante agosto. En un mercado internacional adverso, los inversores mantienen una postura cada vez más prudente y evitan incrementar su exposición a los activos argentinos.