ECONOMIA

Tras la mejora de Moody’s, cayó el riesgo país cerca de los 400 puntos y los bancos argentinos ganaron impulso en Wall Street

La mejora en la calificación crediticia otorgada por Moody’s tuvo un impacto inmediato en los mercados financieros. La reacción de los inversores fue favorable y se reflejó en una nueva baja del riesgo país, que volvió a acercarse a la barrera de los 400 puntos básicos, mientras que las acciones de los principales bancos argentinos registraron importantes avances en Wall Street.

Aunque otras agencias internacionales ya habían elevado anteriormente la nota de la deuda argentina, la decisión de Moody’s generó un renovado impulso en los activos locales. Además de mejorar la calificación, la firma mantuvo una perspectiva positiva, lo que deja abierta la posibilidad de nuevas revisiones favorables si el país sostiene el actual rumbo económico.

Desde el Ministerio de Economía celebraron la decisión y aseguraron que representa un respaldo a la estrategia económica del Gobierno. Consideran que una mejor evaluación del riesgo soberano permitirá reducir el costo del financiamiento, facilitar el acceso al crédito, incentivar inversiones y mejorar las condiciones para empresas y familias.

En la Bolsa de Nueva York, los ADR de las entidades financieras encabezaron las subas de la jornada. Bancos como Macro, Galicia, Supervielle y BBVA Argentina mostraron fuertes recuperaciones, impulsados por el renovado interés de los inversores en los activos argentinos.

Los bonos soberanos en dólares también registraron una mejora y consolidaron la tendencia positiva de las últimas ruedas. En el mercado ya comienza a instalarse la expectativa de que el riesgo país pueda perforar el piso de los 400 puntos, un nivel que Argentina no alcanza desde hace varios años.

Para la administración de Javier Milei, este escenario resulta clave porque acerca la posibilidad de volver a financiarse en los mercados internacionales a tasas más competitivas. Mientras tanto, el Gobierno continúa buscando nuevas fuentes de financiamiento mediante organismos multilaterales y garantías para obtener crédito externo en mejores condiciones.

La calificadora justificó su decisión al destacar la consolidación del equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación, la reducción de la volatilidad económica y los avances en el proceso de reformas. También valoró la mejora del frente externo gracias al crecimiento de las exportaciones, la llegada de inversiones y una mayor acumulación de reservas.

Con esta actualización, Moody’s quedó alineada con las evaluaciones realizadas previamente por Fitch y S&P, un hecho que amplía el universo de fondos e inversores institucionales habilitados para incorporar deuda argentina en sus carteras y fortalece las expectativas del mercado sobre la evolución financiera del país.